06 agosto 2017

El Lamborghini diablo

El Lamborghini Diablo, desde el día de su nacimiento a principios de la actual década, es uno de los denominados superdeportivos mas exclusivistas del mercado mundial, como lo demuestra que en España tan sólo hubiesen tres unidades matriculadas. A partir de la próxima semana, serán cuatro los coches de este modelo, ya que uno de ellos será matriculado en Alicante. Este «pura sangre», tras multiples y laboriosas gestiones, ha sido importado de Luxemburgo por la empresa alcoyana Centro Auto, y a lo largo de la semana en que ha estado expuesto al público.


Han sido innumerables los visitantes que han acudido a ver de cerca el que es uno de los automóviles mas admirados del mundo, debido sobre todo a su innovador diseño. Este Diablo, que tiene catorce meses de antigüedad ha sido vendido por 21.000.000 de euros, precio que se paga por disponer y disfrutar de un modelo que es lo más parecido a un coche de competición que rueda por nuestras carreteras, al margen de ser un automóvil que bien podría protagonizar las películas de acción más taquilleras del actual panorama cinematográficos. Para los amantes del automóvil es una compra tan ostentosa como artística. Sus medidas llaman poderosamente la atención, ya que es extremadamente bajo (1.115 mm.) tiene una longitud de 4.470 mm. y una anchura de 2.040.

Sus especiales características le convierten en el deportivo ideal para todo aquel que busca algo diferente y salirse de los clásicos Ferrari o Porsche. Sin lugar a dudas, no es el coche ideal para aquel que busque lujo y comodidad. Del coche destaca por su espectacularidad la parte delantera con un morro afilado y dirigido hacia bajo. El habitáculo es curvilíneo, con los asientos y el volante regulables en distintas posiciones. La parte trasera, se caracteriza por una enorme masa de cola y un desmesurado e impresionante hueco del motor. Las puertas se abren hacia arriba y hacia adelante, lo que le da espectacularidad, aunque en su detrimento hay que decir que el acceso al interior es difícil y complicado.

Aunque quizás donde más destaca su belleza, es visto de perfil, por la agresividad de su línea ya que se asemeja a un caza a punto de despegar. De todos modos, lo más impresionante es su motor, ya que sus 12 cilindros en V y los 492 CV de potencia que le dan sus 5.707 centímetros cúbicos le permiten rodar a 325 kms/h., alcanzar los 100 Km/h. Desde parado en 4,1 segundos, o recorrer los mil metros con salida parada en 20 segundos. Este propulsor está situada en la parte de atrás del automóvil, en posición central transversal y su carrocería tubular recubierta de fibra carbono.

En resumen, un vehículo pensado para los pocos afortunados que pueden permitirse los más variados caprichos y que no reparan en gastos para conseguir hacer realidad sus deseos. El Diablo de Lamborghini es, en suma, un coche de los que uno no se cansa de mirar pero que casi da pena tocar (y mucho menos utilizarlo).

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